Realmente, ¿es una estafa comprar por Mercado Libre?
Para nosotros en pixelRAW, como compradores, Mercado Libre ha sido un medio seguro porque podemos devolver el producto de inmediato y sin costo adicional. Por ejemplo: en una ocasión, por acceder a realizar una compra directa, nos enviaron una cámara con la pantalla LCD rota y, al reclamar, el vendedor nos bloqueó. En ese entonces perdimos $1.100.000; al final, el vendedor nos bloqueó, perdimos el dinero de la compra y perdimos aún más al tener que rematar la cámara.
En otras dos ocasiones, les propusimos a 2 chicos hacer la transacción por la plataforma y así se hizo. A cada uno se le compró un lente; al llegar, uno tenía hongos y neblina, y el otro tenía el motor de enfoque defectuoso. Gracias a la protección de Mercado Libre abrimos el reclamo, generaron las guías de devolución, retornamos el producto al día siguiente —en el mismo estado en que llegó— y obtuvimos el reembolso.
Si el producto no tiene inconvenientes, no hay por qué devolverlo. Pero si los tiene y el pago se hizo directamente al vendedor, se corre el riesgo de que te digan que el producto se vendió sin garantía o que la transportadora fue la que lo golpeó, tal como nos pasó. Sinceramente, siempre habrá riesgo: por parte del vendedor, que puede omitir detalles; y por parte del comprador, que puede mentir sobre el estado en que recibió el paquete. Pero, ¿qué podemos hacer cuando estamos en ciudades diferentes? Pagar pasajes para hacer una compra-venta es un gasto extra, y tener un familiar en cada ciudad es imposible en algunos casos.
Por eso, en nuestra experiencia, Mercado Libre ha sido la herramienta más efectiva. Más que una simple plataforma, es el protocolo necesario para que ambas partes operen con total tranquilidad. Aquí lo que prima es la honestidad: Mercado Libre, por una parte, protege el dinero del comprador, ya que no lo desembolsa al vendedor hasta que el primero confirma que el producto llegó bien. Por otra parte, protege al vendedor garantizando que la devolución —en caso de haber lugar a ella— sea satisfactoria y el artículo retorne en buen estado, tal como se envió. En este punto, el vendedor también debe calificar que recibió el producto correctamente para cerrar el proceso. Es la única forma de garantizar que la transacción sea transparente, segura y justa para todos.
Lo que pasa es que, claro, en Mercado Libre hay todo tipo de personas: gente que no es del gremio fotográfico y llegan a ver qué pescan. Pero si ya es un negocio pactado donde ambas partes somos del gremio, nos conocemos y la plataforma solo se va a usar para hacer la transacción, no hay lío. Es como si yo le digo a Gaia que me publique el artículo allá, hago la compra y me lo envía. ¡Listo! Pero si tú tienes publicado un artículo y esperas que alguien lo compre en algún momento, y un día llega ese comprador que tú no sabes quién es, la probabilidad de estafa se incrementa; porque a veces hay estafadores en las plataformas de venta mirando qué pescan, a ver quién cae. Pasaba en OLX, pasa en Mercado Libre, pasa en Marketplace y va a seguir pasando. Incluso, pasa en los locales comerciales donde los estafadores llegan a comprar y pagar con transferencias falsas, y pasa en tiendas y puestos de comida callejera donde los vendedores no tienen tiempo para revisar su cuenta en el momento de la venta.
La otra forma de estafa es la del correo y el fraude de la misma página web de Mercado Libre. Pero este es otro tema más largo, para una columna en El Tiempo.